La historia del hierro de Albaserrada comienza hace más de un siglo, en 1905, cuando el Conde de Santa Coloma y su hermano, el Marqués de Albaserrada, funden en una ganadería sangres de Ibarra y de Saltillo, ambas de origen Vistahermosa. El ingrediente fundamental de esta ganadería, la sangre Saltillo, se remonte a 1854 y fue la casta que consolidó la cría de ganado bravo en México.
En España, nunca desde el Marqués de Albaserrada este encaste conoció el éxito como lo ha hecho en manos de Victorino Martín. Hoy, más de cuarenta años después de su primera corrida, la familia Martín, padre e hijo, son los criadores de las reses de lidia más cotizada del mundo.